Este año, con motivo del Día Internacional de la Mujer, no pudimos unirnos a las manifestaciones mundiales que abogan por la igualdad de derechos y el fin de la violencia sexual, ya que nos encontrábamos trabajando sobre el terreno. En su lugar, conmemoramos el día invitando a las mujeres del pueblo a tomar café y buñuelos —preparados por Salomón— y a conversar sobre qué cambiarían en su comunidad si estuvieran en Corregidor. Sus ideas abarcaron desde mejorar el centro de salud local y animar a los niños a aprender música, hasta garantizar la seguridad alimentaria para todos. Fue una manera hermosa, alegre y empoderadora de pasar el 8 de marzo.
También queremos hacer un reconocimiento especial a las 12 mujeres del equipo IEK-CHANGES —investigadoras, estudiantes, asesoras y gestoras de proyectos— cuyas fortalezas, compromiso y trabajo en equipo hacen posible esta investigación.