“Lo que no podemos imaginar, no puede hacerse realidad” (bell hooks, 1952-2021)
En la última subida por el río Maniqui, nuestro equipo estuvo formado por mujeres (a excepción de dos traductores Tsimane’). Este viaje fue el último (por el momento) que realizamos río arriba para trabajar con las comunidades más remotas.
Hicimos seguimiento y evaluación de ciertos proyectos empezados (como la creación del mural donde las comunidades imaginan sus futuros, los transectos de fauna, recolección y documentación de las plantas y sus usos, y muestreos de suelo). También continuamos con los que habíamos presentado en San Borja (la exhibición de fotos históricas y contemporáneas de prácticas culturales) e iniciamos otros (como las asociaciones de artesanías).
Fue una experiencia muy productiva y enriquecedora, donde nos dimos cuenta de que muchos de los proyectos que habíamos imaginado en nuestros comienzos, se estaban haciendo realidad. Por otro lado, nuevos imaginarios iban surgiendo catalizados por los proyectos en curso y a petición de la población Tsimane’.
A nuestra vuelta, bajamos el río con cierta sensación de tristeza (por despedirnos de lxs comunarixs) pero también de satisfacción. A pesar de nuestras dudas, incertidumbres e inseguridades, hemos invertido toda nuestra energía y cariño en estos procesos y no solo hemos sobrevivido, ¡sino que lo hemos conseguido!
Alentamos a las mujeres y niñas que nos estén leyendo y que alguna vez han pensado en dedicarse a la investigación, en especial a proyectos interdisciplinares con trabajo de campo en condiciones consideradas “extremas” (bueno, habría que revisar este concepto) ¡a qué no duden de que son capaces! Como mujeres neurodiversas (en su mayoría) e investigadoras, trabajando en áreas donde la ciencia y la cultura interactúan, os aseguramos que habrá retos que atravesar, pero si tienes la oportunidad y puedes imaginarlo, como dicen en Bolivia: ¡se puede!