Gran parte de nuestro trabajo en la Amazonía boliviana simplemente no sería posible sin la generosidad, la paciencia y la sabiduría del pueblo tsimane’. Cada día que pasamos sobre el terreno nos recuerda que la investigación no es algo que hacemos solos, sino algo que construimos juntos a través de conversaciones, paseos compartidos por el bosque y momentos de aprendizaje que se van desarrollando poco a poco con el paso del tiempo. Estamos profundamente agradecidos a las numerosas familias tsimane’ y a los guardianes del conocimiento que nos acogen en sus comunidades, comparten su tiempo con nosotros y abren espacios de diálogo sobre los bosques, los ríos, las plantas y las formas de convivir con la tierra. Su conocimiento y su amabilidad son el núcleo de todo lo que este proyecto busca comprender.
La fotografía que aquí se muestra, obra del fotógrafo conservacionista Joan de la Malla, captura de forma hermosa algo que nos inspira profundamente: cómo el conocimiento no solo se comparte con los investigadores, sino que también se transmite de una generación a otra. Es un privilegio ser testigos de estos momentos y aprender de ellos. A nuestros socios y amigos tsimane’: gracias por vuestra confianza, vuestra hospitalidad y vuestra disposición a recorrer este camino con nosotros.